lunes, 5 de julio de 2010

Carne IV

Hay otra situación:
La seducción.
Queda un pretencioso secreto. Un pequeño secreto.
Quiero convencer al otro (y a mí mismo) de que un día, tal vez, acabaremos jurando.
¿Por qué no?
Quiero que el otro lo crea. Quiero que se entregue a lo que nunca le daré (yo, en persona).
Quiero que me dé su carne (solo eso).
Siempre se liga (se "charla") de mala fe.
Yo porque pretendo anunciar un juramento y sólo busco una carne.
El otro (ella) porque lo sabe perfectamente. Finge no sospechar la mentira.
Ya no soy nadie. Llevo la máscara de la mentira. Soy una máscara que no esconde a nadie.
No nos engañemos. No se resucita siendo "valiente": "diciendo la verdad" al "partenaire" diciendo: "Se acabó" y pasando a poseer una ex (otra más).
Admito la mentira, pero no restablezco ninguna veracidad ni verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario